
La Copa 'Locombia'
Estadios
vacíos, nóminas suplentes, partidos de bajo nivel
con resultados que parecen de un campeonato intercolegiado... Sí,
la Copa Colombia está resultando ser un fraude para aquellos
que pensaban que un torneo paralelo sería emocionante. ¿Qué
pensará el patrocinador de este experimento?
Andrés
Magri Gordillo
Redacción D.D.
andresm@diariodeportivo.com
BOGOTÁ.
Como
dicen las mamás: "¡Se les dijo y se les advirtió!".
La Copa Colombia debe ser un torneo emotivo, rápido, sencillo,
que se gane el afecto de los hinchas con partidos atractivos; pero
no, sus creadores se empecinaron (se encapricharon, mejor) con que
debían crear grupos y hacer partidos de ida y vuelta. Es
decir, una primera ronda de diez fechas que va desde marzo hasta
agosto.
Se les dijo que eso de entrada era un completo desacierto, se les
advirtió que si querían hacer juegos entre los equipos
de la A y de la B debían tener algún condimento especial,
y eso lo da el hacer juegos entre uno y otro con eliminación
directa. El que pierda se queda fuera: eso es emocionante. Eso es
lo que se hace en la Copa del Rey en España, la Copa Italia
o la FA Cup de Inglaterra. Créanos: el torneo que querían
diseñar no es algo nuevo, eso ya está inventado, pero
los directivos del certamen en un chispazo de ingenio quisieron
llenarnos de partidos y todo está saliendo mal.
No nos metamos mentiras, muchos juegos de la Copa Colombia han sido
de partidos barrio con resultados de torneo intercolegiado: Once
Caldas 5-4 Huila; Chicó 8-1 Real Santander, Bucaramanga 7-0
Patriotas, Girardot 2-6 Tolima. Eso no es serio y ojo, no es que
estemos diciendo que para que un partido sea bueno tiene que quedar
empatado sin goles o con ventaja para alguno por la mínima
diferencia. No, desde luego que un partido con muchos goles se da
hasta en las mejores ligas del mundo, aquí la cuestión,
es el nivel de juego, ¿o es que acaso hay alguien que se
atreve a decir que ha visto un partido lleno de bondades técnicas
y exhibiciones de táctica en estas cinco fechas que llevamos
de la Copa?
Y bueno, es que cómo pedir nivel de juego si los equipos
de la primera división, (salvo Chicó que ya dijo que
va por el título) se tomaron el certamen deportivamente y
por eso están jugando con nóminas alternas, suplentes
y hasta llenas de juveniles. "¡Ah!, es que es un torneo
que abre una oportunidad para los nuevos talentos, para que se muestren",
dirán muchos. Si es así, entonces debieron ponerle
de antemano el rótulo de Torneo de Reservas y no de Copa
Colombia.
Ahora bien, capítulo aparte merece el tema de la sanciones,
porque si algo ha llamado la atención con esto de la Copa,
es que son ya varios los casos en los que un jugador ha sido expulsado
en la Mustang o en la Premier y resulta que a los ocho días
pueden jugar en su respectivo torneo. La razón: pagó
la fecha de sanción en Copa Colombia.
Eso tendría sentido si los equipos usaran habitualmente sus
formaciones titulares, pero qué sentido tiene que, por ejemplo,
hombres que nunca son convocados para esta clase de partidos como
Matías Urbano del Cúcuta, Yulián Anchico de
Santa Fe, o David Ospina de Nacional hayan salvado alguna fecha
suspensión gracias a una Copa Colombia en la que nunca juegan.
Otro tema: ¿han visto los estadios? Equidad juega prácticamente
a puerta cerrada y Santa Fe ha preferido irse a Zipaquirá
porque abrir El Campín le resulta muy costoso cuando es local.
Ante la poca o nula asistencia, genera pérdidas para los
'cardenales' jugar en su habitual casa durante los partidos de Copa
Colombia. ¿Por qué? Pues porque esta engorrosa fase
de grupos no seduce a nadie... Bueno, a nadie, menos a los colegas
de RCN Radio y TV que por su compromisos directivos y económicos
con Postobón deben seguirla y promocionarla.