
Chicharrón
de cinco patas
Lo que sucedió en esta doble jornada eliminatoria se podría resumir
en la pelea por el quinto puesto, y del cuarto si se quiere pues con esta Argentina
no se sabe qué pueda pasar. La albiceleste, Ecuador, Uruguay, Colombia
y Venezuela se van a matar por dos cupos y todo puede suceder, sobre todo por
los enfrentamientos directos que se vienen...
Redacción
D.D.
MEDELLÍN.
Eduardo Lara lo dijo de forma clara: "Había que ganar y lo hicimos".
Claro, hoy nadie está contento en la forma en que ganamos, pero es indiscutible
que los tres puntos obtenidos ante Perú, más allá de los
errores en definición, del desastre táctico y de la increíble
complicada que nos pegamos ante el equipo más malo de la Eliminatoria,
nos tienen vivos rumbo al Mundial del 2010.
Sí, parece extraño
y no faltará el que diga que no merecemos llegar a Sudáfrica, pero
los números nos tienen vivos: tenemos 17 puntos y el cuarto, que va directamente
a la Copa del Mundo y que en este momento es Argentina, tiene 22. Apenas nos separan
cinco unidades del cupo directo al Mundial y quedan cuatro fechas, doce puntos
en disputa con los que Eduardo Lara aspira como mínimo quedarse con el
quinto lugar y jugar el repechaje ante el cuarto de la Concacaf.
"Nosotros
tenemos la ilusión y la esperanza de que, con este grupo, vamos a luchar
hasta el final. Cuando veamos que ya las cuentas no nos puedan dar entraremos
a mirar otras cosas. Lo importante es que el equipo viene demostrando en todos
los partidos que tiene con qué, los jugadores están luchando y quieren
dejarlo todo dentro de la cancha hasta el último minuto", señaló
el seleccionador nacional.
Vendiendo optimismo de una forma descarada podemos
decir que el calendario nos favorece. A fin de cuentas, en la próxima fecha
nos enfrentamos con el quinto, Ecuador, y una victoria nos dejaría con
sus mismos 20 puntos.
Además, nuestros rivales no la tienen nada
fácil: Argentina, el flojísimo equipo de Maradona, recibe a un Brasil
con ganas de hacer pasar miserias a su eterno rival. Venezuela, que tiene nuestros
mismos 17 puntos, visita a Chile, que ganando se mete al Mundial. El que la tiene
en el papel más fácil es Uruguay, sexto con 18 puntos, que visita
a Perú.
Sigamos jugando al profeta: el 8 de septiembre visitamos
a Uruguay en un duelo directo y que lo dirá todo. Supongamos que a ese
partido llegamos con 20 puntos y absolutamente vivos. El objetivo claro, no sólo
por los puntos sino porque es un rival directo, es ganar en Montevideo. Con eso
se recuperan los puntos perdidos en Bogotá ante los celestes.
Ese
partido decidirá nuestro futuro, y el 8 de septiembre sabremos de verdad
si seguimos soñando con el Mundial o todo se acabó. Es que de la
nada podríamos llegar a 23 puntos, lo que es el plan, y con dos partidos
por delante, ante la ya clasificada Chile en casa y la ya clasificada Paraguay
por fuera, el cupo estará en nuestras manos.
Y no se trata sólo
de patrioterismo baladí, es que los enfrentamientos directos con los rivales
lo dirán todo: mientras nosotros vamos a Uruguay, Argentina irá
a Paraguay, venezuela recibirá a Perú y Ecuador viajará a
Bolivia. Pero ojo que en la penúltima fecha Ecuador y Uruguay se matarán
en Quito y eso, si lo sabemos aprovechar, sólo nos favorece a nosotros.
Esto
extenderá la lucha hasta el final y, por primera vez en las eliminatorias,
se podría dar que en la última fecha Argentina no pueda regalarle
los puntos a Uruguay como sucedió camino a los mundiales de 2002 y 2006.
Sí,
por supuesto para soñar con todo esto hay que mejorar un montón,
recuperar la confianza en nuestros delanteros, volver a meter goles y, sobre todo,
ganar, algo por lo que hemos sufrido en toda esta eliminatoria tanto en la etapa
de Pinto como ahora con Lara.